Yo no celebro San Valentín, no lo he hecho jamás ni creo que empiece ahora, pero es cierto que soy una cursi empedernida y que me vuelvo loca cuando las órdenes de un encargos son: rojo, rosa y con muchos corazones. La verdad, si me tienen que regalar algo por esta fecha, que sea algo muy hortera y a ser posible comestible!!
Esta tarta me la encargó Rocío, la chica a la que regalaron mi última tarta y que se ha convertido en mi mejor clienta. Me dio un montón de libertad en cuanto a diseño y he de reconocer que me lo he pasado pipa haciéndola, creo que es de las tartas con las que más he disfrutado.
El bizcocho vuelve a ser el de chocolate sin huevo, almíbar de cacao y relleno de fresa.
Espero que os guste.
Las fotos no son muy buenas, pero tenía mucha prisa y las tuve que hacer con el móvil.

















