TARTA REGALO EXPRÉs

El viernes me preguntó una compañera del cole si podía hacerle una tarta sencilla para el domingo, que era el cumple de su hermana. Quería una tarta lisa con lunares, pero como me parecen muy sosas la convencí para ponerle, por lo menos, un lazo. Estaba claro que tenía que ser azul y de chocolate, pero por lo demás Mayca me dio libertad total, yuju!!!Me hubiese gustado hacerle más detallitos pero no me ha dado tiempo; aunque a mi compi le ha gustado un montón tal cual. La he forrado en dos veces (parte superior por un lado y laterales por otro) para simular el efecto de la tapa.

Otra cosa importante es que su sobrino es alérgico al huevo, así que no lo hay en esta tarta. El bizcocho lo saqué del foro “Cocinando con el alma” en principio era sin leche ni huevo, pero como no había problema con la leche yo sí le puse; me gustó muchísimo, queda muy húmedo y esponjoso pero consistente, creo que aguantaría perfectamente decoraciones más pesadas. Está toda bañada con almíbar de cacao y rellena de cheesecake de chocolate blanco y mousse de kit-kat.

Os pongo la receta del bizcocho, que es sencillísimo y muy rico:

3 tazas de harina
2 tazas de azúcar
1 cucharadita de sal
2 cucaharaditas de bicarbonato
1/2 taza de cacao
3/4 taza de aceite
2 cucharadas de vinagre (yo utilicé vinagre de manzana)
2 cucharaditas de vainilla
2 tazas de agua (yo puse leche)

Mezclar la harina, el azúcar, la sal, el bicarbonato y el cacao. Añadir el aceite y remover. Añadir el vinagre y remover. Añadir la vainilla y remover. Añadir el agua o la leche y mezclar todo. Horneamos a 180º unos 30- 40 minutos. Yo utilicé un molde de 16 cm de diámetro forrado con papel vegetal y me creció 11 centímetros, ya que quería una tarta muy alta (no sé si se aprecia en las fotos, pero era altísima) así que puse el horno a 160 y me tardó como una hora y cuarto.

CARROT CAKE RECETA

Hola a todos. Hoy continúo con mi querido libro de Primrose bakery. Tenía muchas ganas de hacer su Carrot Cake, puesto que probé sus cupcakes en Londres y eran deliciosos. Os aseguro que queda un bizcocho jugosísimo, dulce pero nada empalagoso y con un saborcito riquísimo a canela; tanto es así que se ha convertido en mi tarta preferida.

La receta original está pensada para hacer en moldes de layer cake, pero como yo no tenía lo hice en un molde alto y lo corté con una lira. El resultado no es perfecto, pero yo estoy contentísima y a mi prima Elena, que fue su regalo de cumpleaños, también le encantó.

Pero vamos ya con la receta que sé que hay quien está deseando tenerla ya; verdad Mai? La he adaptado un poco a mi gusto, pero es bastante fiel a la original. Os pongo las cantidades que hice yo, justo la mitad de la original, salieron unas 6-8 raciones.

INGREDIENTES

- 225 g de zanahoria rallada (yo la troceé unos 10 segundos en thermomix a velocidad 5)

- 120 ml de aceite de maiz (no tenía y le puse de girasol)

- 130 g de pasas ( no se las puse porque no sabía si les gustaban)

- 2 huevos grandes

- 130 g de azúcar moreno

- 1 chorrito de esencia de vainilla

- 2 tablespoon de leche de coco (la receta original decía zumo de naranja)

- 120 g de harina de todo uso

- 1 teaspoon de bicarbonato sódico

- 1 pellizquito de sal

- 1 teaspoon de canela

Para el almíbar:

- 50 g de azúcar

- 50 g de agua

Para el frosting (sobró bastante)

- 175 g de queso crema a temperatura ambiente

- 125 g de mantequilla a temperatura ambiente

- 300 g de azúcar glass.

ELABORACIÓN.

Con unas varillas eléctricas batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla doble su volumen, aproximadamente unos cinco minutos. A continuación incorporamos la leche de coco y el aceite y mezclamos a velocidad baja.

Aparte unimos la harina, la sal, el bicarbonato y la canela y tamizamos. Vamos añadiendo la harina a la mezcla anterior sin dejar de batir, poco a poco, poniendo una cucharada cada vez que veamos que se integra completamente la anterior.

En un bol grande unimos la zanahoria con las pasas y vertemos la masa que acabamos de preparar y lo mezclamos todo usando una espátula, con movimientos envolventes.

Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos a 180º durante unos 45 minutos, hasta que pinchemos con una aguja y salga limpia. Dejamos enfriar en una rejilla y desmoldamos. Una vez completamente frío yo lo forré con papel film y congelé con el fin de manipularlo y cortarlo mejor sin que se rompa, es tremendamente frágil.

Al día siguiente sacamos al frigorífico y lo dejamos descongelar ahí.  Cuando vayamos a rellenarlo haremos un almíbar ligero con el azúcar y el agua, que tendremos cociendo unos 7-8 minutos. Prepararemos también el frosting batiendo todos los ingredientes con las varillas hasta obtener una crema lisa y homogénea.

Una vez descongelado lo abrimos por la mitad con un cuchillo de sierra o con la lira y pintamos la cara superior de la mitad inferior, sobre la que ponemos una capa generosa del frosting. Cogemos la capa superior y pintamos de almíbar la parte inferior, con el fin de aislar la superficie exterior de la humedad. A continuación, con una espátula, cubrimos toda la tarta con el frosting, refrigeramos un par de horas para que se endurezca un poco y damos una segunda capa. Decoramos al gusto, yo hice unas rayas con un cuchillo y puse unas zanahorias de mazapán. No ha quedado todo lo bien que a mí me hubiese gustado, pero creo que es bastante decente, no?

CARROT CAKE - TARTA DE ZANAHORIA

CUPCAKES DE TRIPLE CHOCOLATE

Lo prometido es deuda, así que os traigo otra de las recetas que ya he hecho de mi queridos libros. Esta vez se trata de los maravillosos Cupcakes de triple chocolate del libro “Cox cookies & cake” de Eric Lanlard y Patrick Cox. Yo no los conocía a ninguno de los dos, pero lo estuve hojeando y me gustó bastante. Nada más empezar a mirar con más detenimiento las recetas supe inmediatamente que la primera que haría sería ésta.

He de confesar algo, una vez que me puse a pesar y preparar los ingredientes descubrí que no tenían más misterio que un simple bizcocho de brownie – es decir, brownie con levadura-, pero por si a alguien le interesa aquí os dejo la receta traducida. La única variación que les he hecho es cambiar el frosting de choco negro por blanco, así que realmente son unos irresistibles cupcakes de CUÁDRUPLE chocolate.

INGREDIENTES 12 cupcakes

- 75 g de chocolate puro en trocitos (yo usé del 70%)

- 200 g de mantequilla sin sal

- 225 g de azúcar

- 3 huevos

- 1/2 tsp de levadura química (royal)

- 175 g de harina de todo uso

- 25 g de cacao en polvo sin azúcar

- 50 g de gotas de chocolate

FROSTING (preparar el día anterior)

- 200 ml de nata líquida

- 1 hoja y media de gelatina neutra

- 200 g de chocolate blanco

ELABORACIÓN

Comenzaremos el día anterior haciendo una ganache de chocolate blanco: simplemente calentamos la nata sin que llegue a hervir y deshacemos en ella el chocolate. Para darle más firmeza y que no se nos baje al decorar los cupcakes, hidratamos en agua fría la gelatina y la añadimos también a la nata caliente. Removemos continuamente (fuera del fuego) hasta ver que tanto el chocolate como la gelatina se han disuelto por completo. Dejamos atemperar y llevamos a la nevera el tiempo suficiente como para poder montar la nata; yo lo dejo toda la noche y así me aseguro de que está bien fría.

Precalentar el horno a 200ª y preparar una lata para cupcakes con sus cápsulas de papel.

En un bol grande deshacemos el chocolate en trocitos y la mantequilla, bien al baño maría, bien en el microondas con cuidado de no quemarlo; dejamos enfriar unos minutos. Una vez templado lo pasamos al bol de la Kitchen Aid, añadimos el azúcar y mezclamos hasta que esté bien integrado a velocidad baja. Incorporamos los huevos de uno en uno, hasta tener una mezcla lisa y suave.

En un bol aparte mezclamos la harina, el cacao y la levadura y tamizamos (yo lo hago en la thermomix con un par de golpes de turbo) Con la Kitchen Aid en marcha vamos añadiendo la mezcla de harina y cacao cucharada a cucharada, hasta obtener una masa homogénea.

Dividimos la masa en las cápsulas que habíamos preparado con anterioridad y horneamos durante unos 20- 25 minutos a altura media, o hasta que al pincharlos con una aguja veamos que ésta sale limpia.

Una vez completamente fríos montamos la ganache de chocolate blanco con la varilla con cuidado de no pasarnos, porque aunque le hayamos incorporado el chocolate la base es nata y se puede seguir haciendo mantequilla. Cuando ya está montada la pasamos a la manga y ya podemos decorar los cupcakes a nuestro gusto.

Pdta: vuelvo a repetir foto, últimamente no tengo ganas ni de cocinar. Un besazo enorme a todos los que os tomáis la molestia de venir por aquí aunque ande desaparecida en combate, mil gracias por dejarme unas palabras, no sabéis lo que me reconforta ver que aún hay alguien ahí.

CUPCAKES DE CHOCOLATE Y MANDARINA

Hola a todo el mundo. Últimamente ando retrasadísima, tengo varias cosas por publicar, pero apenas tengo tiempo de pasarme ni por aquí ni por vuestras cocinas, espero poder ponerme al día la semana que viene. Para colmo le dije a mi querida Sara (de Atrapazucar) que este año me encargaba yo de convocar el Amigo Invisible Dulcero y se me ha pasado por completo: pero no temais, ya he “engañado” a un colega para que me haga un logo bonito y este mismo viernes colgaré la convocatoria y los detalles, no os lo perdais!!!!

Os presento mi última adquisición, la compañera perfecta para mi Lola (Lola es mi thermomix): mi nueva, flamante y preciosa KITCHEN AID!!!!!! (Laurilla Fondant, te hice caso!!!)

Y como tenía que estrenarla en cuanto llegué a casa abrí la nevera y decidí hacer unos cupcakes con lo único que tenía: mandarinas. Así que tomé una receta de muffins de mi lista de pendientes (es de DeNikatessen, un blog maravilloso)y la tuneé porque no tenía de nada!! La hice vegana porque tampoco hoy tenía huevo, sustituí 80 de los 230 g de harina por maicena y los plátanos por mandarinas; y en vez de muffins salieron cupcakes muy jugosos y ligeros. Y aunque no os lo creais estaban deliciosos!!!!!! Os pongo la receta porque estaban de vicio, aunque el cacao tapaba bastante el sabor de la mandarina, pero dejaba un frescor cítrico al final muy rico.

1 taza de leche de soja (yo semidesnatada)
1 tablespoon de vinagre
1 ¾ cup (230 gr.) de harina (yo 150 g de harina y 80 de maicena)
¼ cup  de cacao en polvo sin azúcar
½ cup (100 gr.) de azúcar
1 teaspoon de levadura química
1 teaspoon de bicarbonato sódico
¼ teaspoon de sal
cuatro mandarinas peladas y trituradas (300 g)
¼ cup de aceite de girasol
1 teaspoon de extracto natural de vainilla

Como la receta original los llamaba muffins no apunté el procedimiento, simplemente mezclé todos los líquidos (mezclando primero la leche y el vinagre para hacer el buttermilk) con mi maravillosa KA y por otro lado mezclé todos los ingredientes secos y tamicé en la Lola. A continuación y con la KA a velocidad baja fui incorporando los ingredientes secos poco a poco hasta integrar u horneé 15 minutos a 180º.

Al día siguiente hice un frosting de mantequilla, queso crema y zumo de mandarina, decoré y los llevé de postre a casa de mis padres. Fueron un exitazo, hasta mi santo que no le gusta el dulce se comió uno y alucinó.

GALLETAS DE DOBLE CHOCOLATE Y AVELLANAS

Día de elecciones, pero tranquilos, mis ideas políticas me las guardo para mí. Hemos ido a votar con los cuñados y luego hemos tomado un café en casa, pero eso no es importante. Estoy enfadada con Nespresso, pero ese tampoco es el tema. He hecho pollo al orégano para comer mañana que me quedo todo el día en el cole, aunque digan por ahí que los maestros no damos un palo al agua, pero tampoco se trata de eso. Después he hecho una cremita de verdura para cenar esta noche; aunque eso tampoco es lo que os quiero contar. El caso es que eran las 7 de la tarde y ya no tenía nada que hacer… Hasta que me he puesto a revisar mi lista de “Recetas pendientes dulces” y allí estaban estas galletas llamándome a gritos. Las tenía apuntadas desde mucho antes de empezar con esto del fondant, así que, como no pensaba publicarlas en ningún sitio porque no tenía un blog -ni se me había pasado por la cabeza- no sé de quién es la receta, aunque le he hecho algunos cambios. Si alguien la reconoce como suya no tiene más que decírmelo y edito el post, le pongo un enlace y hasta un monumento, porque no os podéis imaginar lo ricas que están. Os aseguro que han pasado a ser mis galletas de chocolate preferidas.

Con ellas participo en el sorteo que organiza el blog “Las Delicias de la Pungui” con motivo de su primer cumpleblog, aunque con las cosas tan chulas que tiene os aseguro que esto es sólo el comienzo!!!!

Y aquí mi primer paso a paso, la receta no tiene complicación alguna, pero me hacía ilusión (pava que es una)

INGREDIENTES  15 galletas muy grandes

- 150 g de chocolate puro

- 150 g de chocolate con leche

- 2 huevos medianos

- 100 g de azúcar

- azúcar glass para espolvorear (la mía hecha en thermomix)

- 215 g de harina

- 60 g de mantequilla

- 1 cc de levadura en polvo

- 6 gotas de esencia de avellana (las mías son muy concentradas)

- 50 g de avellanas tostadas sin piel.

ELABORACIÓN

Deshacemos todo el chocolate puro y 100 g del chocolate con leche en el microondas o al baño maría.

Una vez se ha fundido la mezcla de chocolates añadimos la mantequilla a trocitos y deshacemos, removiendo hasta tener una mezcla homogénea.

Mientras dejamos la mezcla templar batimos los huevos con el azúcar hasta que aumenten el volumen y la mezcla palidezca. Podéis ver que los míos tenían un color bastante naranja, es porque eran huevos caseros y la yema era muy oscura.

Incorporamos la mezcla de chocolate y la esencia de avellana a los huevos con la máquina en marcha para mezclar todo y, una vez está todo incorporado, vamos añadiendo la harina a la que previamente habremos añadido la levadura a cucharadas. Pasamos la masa, que será muy espesa, a un bol grande. Cogemos los 50 g de chocolate con leche que nos han sobrado antes y los cortamos con un cuchillo en trozos grandotes, añadimos los trozos a la masa y removemos.

A continuación cortamos las avellanas en trozos grandes (yo las he cortado en cuatro) y repetimos la operación. La siguiente foto es innecesaria, lo sé, pero quiero presentaros a alguien muy importante en mi vida: Lola, mi thermomix.

Ahora que ya conocéis a Lola metemos la masa en la nevera una hora para que se endurezca y podamos  trabajarla.  Transcurrido el tiempo sacamos la masa de la nevera, nos untamos las manos con un pelín de mantequilla y formamos bolitas que iremos aplastando, procurando que tengan todas el mismo tamaño; las vamos poniendo en una placa de horno con papel vegetal. Horneamos a 190º con calor sólo por abajo, aunque los últimos cinco minutos le he puesto calor arriba y abajo. A mí me han tardado 20 minutos, pero las mías eran muy muy grandes. Espolvoreamos con azúcar glass ayudándonos de un colador y dejamos enfriar sobre una rejilla. Yo ya me he zampado dos. Espero que os gusten, ya me contaréis!!

TARTA ÁFRICA

Hola, hoy vengo súper contenta. No os podéis imaginar lo requetebien que me lo he pasado haciendo esta tarta. me la encargó un colega hace unos días para su chiquitina África, que va a cumplir un añito, de ahí que el tema de la tarta sea África. Aún no me acostumbro a que la gente de mi generación tenga hijos, aunque empiezo a pensar que la rara soy yo!!!

Pues bien, para mi alegría y regocijo Mariano no me pidió una tarta de chocolate; así que mirando mi lista de “recetas pendientes dulces” encontré el lemon curs y se me ocurrió hacer una tarta de canela y limón. Es un bizcocho de buttermilk de canela y limón (receta aquí, pero aromatizando la leche previamente con una corteza de limón y una ramita de canela) relleno de dos capas de swiss meringue buttercream de lemon curd con nueces de macadamia y otra de SMBC también pero de dulce de leche.  Respecto al lemon curd he de decir que me ha encantado y que pienso repetir porque está delicioso. Y aunque no tengo foto os dejo la receta para thermomix por si alguien no la tiene, yo la he sacado de un blog que se llama fartucasedeyantar, os la pongo tal cual.

290 g de azúcar.
135 g de mantequilla.
La ralladura de 1 limón.
200 ml de zumo de limón.
4 huevos

ELABORACIÓN:

Exprimir los limones, colar el zumo y reservar. Rallar un limón y reservar la ralladura.
Poner el azúcar en el vaso y pulverizar a velocidad máxima hasta que quede polvo (30 sg.). Añadir la ralladura de limón y volver a pulverizar a velocidad máxima unos 20 segundos.
Añadir el zumo de limón, la mantequilla y los huevos. Batir unos segundos. Programar 10 minutos a Tª 80º en velocidad 2
Abrir el vaso, remover para comprobar la consistencia,tener en cuenta que cuando enfría espesa más.

 

Y aquí la tarta de África. Mi otra conclusión es que necesito una cámara nueva.

¿Qué os ha parecido? Sé que no está perfecta pero estoy bastante satisfecha con el resultado, de hecho creo que me he enamorado del monete de los ojos saltones!!

TARTA DE QUESO Y CALABAZA

 

Hola otra vez. He esperado a que pase Halloween para publicar porque, aunque no tengo nada en contra, no soy nada partidaria de celebrar las tradiciones de otros. Me pregunto si veré teñida de verde la blogosfera el día de San Patricio o de azul y rojo el 4 de julio… Insisto en que no tengo nada en contra de Jack- O-Lantern y compañía, pero a mí personalmente no me va. Y los más observadores diréis: pues en el sugar te compraste los cortapastas de Halloween de Wilton, pero lo hice porque soy maestra de inglés y, como tampoco soy partidaria de dar chuches en el cole por lo de fomentar hábitos saludables, prefiero darles a mis peques una galleta hecha en casa. Comprenderéis que dentro del ámbito de la lengua inglesa entran también las tradiciones.

Y después de este rollo macabeo que probablemente no le importe a nadie os traigo una recetilla improvisada de pseudo-domingo. El fin de semana estuvimos en Murcia en un concierto y aprovechamos el sábado para comprar dulces artesanales en unos puestos de la calle: pan celestial (delicioso) y huesos de santo, atmbién había rrope, pan de higo, dulce de membrillo… Estaba todo delicioso y la chica del puesto, majísima por cierto, me regaló un trozo de calabaza de casi tres kilos!!! y yo encantada, que me gusta mucho; así que esta tarde, entre café y aburrimiento he hecho esta rica tarta de queso y calabaza. Es muy light porque estoy a dieta, pero podéis cambiar el edulcorante por azúcar moreno y el queso batido por queso crema. Yo he puesto el batido porque no tenía queso crema 0% en casa.

Finalmente ha quedado una tarta riquísima con una textura cremosa que me ha encantado. Espero que os guste.

 

INGREDIENTES

- 700 g de calabaza (pesada en crudo)

- 300 g de queso batido 0%

- 5 CS colmadas de maicena

- 2 huevos

- 3 claras pasteurizadas

- 3 CS de edulcorante líquido

- 1/4 cucharadita de jengibre molido

- 1/2 cucharadita de canela en polvo

- 1 onza de chocolate puro rallado

ELABORACIÓN

Partimos la calabaza en trozos pequeños, cocemos, colamos y escurrimos bien. Yo lo hice en la thermomix, cocí con una taza de agua 15 minutos a 100º, colé y trituré a velocidad 5-7-9 hasta que vi que no quedaban trozos. Añadimos el resto de los ingredientes al puré de calabaza y mezclamos bien. Vertemos en un molde desmontable y espolvoreamos el chocolate rallado por encima;  llevamos al horno a 180º con calor sólo por abajo, a mí me ha tardado una hora y los últimos 15 minutos le he puesto calor arriba y abajo.

Pdta: veréis que al desmoldarla se me ha pegado todita por los lados, no hagáis como yo y engrasad el molde!!!!

CUPCAKES DE FRESA Y YOGURT

Hoy os traigo la receta de los cupcakes que hicimos para el cumple de Marga y que fueron un éxito. Ya que las galletas de Kitty eran de chocolate blanco, la tarta de chocolate y las pastitas de almendra y más chocolate blanco, pensamos que los cupcakes debían ser algo más ligero. Al final nos decantamos por unos ligeros y húmedos cupcakes de yogurt de fresa con frosting de queso y fresa. Os aseguro que estaban deliciosos, si os animais a hacerlos no os defraudarán. Por supuesto admiten tantas variaciones como sabores de yogur y de gelatina existen. Otra opción sería utilizar gelatina neutra y alguna esencia y colorante a juego.
Receta para 12 cupcakes:
- 2 huevos
- 250 gr de harina
- 2 yogures de fresa vitalínea satisfacción
- 100 gr de azúcar (los yogures son edulcorados y no los quería muy dulces)
- 100 gr de aceite de oliva suave (no tenía a mano de girasol, pero no se notó NADA)
- 1’5 cc de levadura en polvo
Preparación (convencional)
Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y vamos añadiendo, poco a poco el aceite. Por otro lado mezclar la harina con el bicarbonato y tamizar. Cuando el aceite esté bien incorporado añadimos los yogures y mezclamos; cuando se integren vamos añadiendo la mezcla de harina y levadura a cucharadas. Vertemos en moldes -preferentemente de silicona- y llevamos al horno precalentado a 180º unos 20 minutos.
Preparación Thermomix:
Introducir en el vaso la harina y la levadura y dar dos golpes de turbo para tamizar; reservar. Ponemos la mariposa en las cuchillas y batimos los huevos con el azúcar durante 3 minutos a velocidad 3 1/2. Bajamos la máquina a velocidad 3 y añadimos despacito el aceite. Quitamos la mariposa y añadimos los yogures; mezclar unos segundos a velocidad 4. Una vez veamos que todos los ingredientes estén incorporados, sin parar la máquina, vamos añadiendo la mezcla de la harina y la levadura a cucharadas por el bocal. Vertemos la mezcla en moldes -preferentemente de silicona- y llevamos al horno precalentado a 180º unos 20 minutos.
Para el frosting:
- 150 gr de queso crema (tipo Philadelphia)
- 100 gr de nata líquida muy fría
- 100 gr azúcar
- 3 CS de gelatina de fresa.
Preparación convencional:
Batir el queso con el azúcar (molida previamente en el molinillo) hasta obtener una crema brillante y suave. Por otro lado montamos la nata con la gelatina. Cuando tengamos las dos cremas hechas se unen suavemente con la lengua, con mucho cuidado de que no se baje la nata: con movimientos envolventes y dando un cuarto de vuelta cada vez.
Preparación en thermomix:
Moler el azúcar y reservar. Poner la mariposa en las cuchillas y, con el vaso muy limpio y frío, montar la nata a velocidad 4 junto con la gelatina, cuidado con no batir demasiado, se haría mantequilla!!!! Reservar. Sin lavar el vaso ponemos en él el queso crema y el azúcar previamente molido unos dos minutos. Volcar la mezcla de queso y azúcar sobre la nata de fresa y mezclar suavemente con movimientos envolventes, dando un cuarto de vuelta al cuenco cada vez.
Dejar enfriar unas 3 ó 4 horas antes de introducir en la manga y decorar. Quería haberles puesto algún wrapper bonito pero se me olvidó imprimirlos!!!!

Os dejo una foto en la que saco mi sonrisa más “natural” (léase con ironía)

 

¡¡¡FELICIDADES PAPI!!!

El martes será el cumpleaños de mi padre, así que hoy hemos comido juntos para celebrarlo. El pobrecillo es diabético y nunca prueba bocado de mis tartas, que son una auténtica explosión de azúcar. Así que hoy tocaba algo diferente… Tenía pensado hacer otra cosa distinta, pero cada vez que planeo hacer una cosa acabo haciendo casi lo contrario!!! Al final ha salido esta riquísima tarta de mango y coco. La receta está inspirada en una de la web de philadelphia, pero le he cambiado un montón de cosas. Os pongo la mía y os animo a hacerla, es sencillísima y el yogur griego le da una cremosidad maravillosa. A nosotros nos ha gustado un montón.
Ingredientes:
- 1 tarrina de queso philadelphia
- 2 yogures griegos
- 75 ml de agua
- 25 g de fructosa (no nos gusta muy dulce, pero le podéis poner más)
- 4 hojas de gelatina
- 200  de galletas sin azúcar
- 100 g de mantequilla
- coco rallado al gusto opcional (no es muy adecuado para los diabéticos pero no lo sabía)
- 1 mango maduro
- 1/2 vaso de zumo de mango sin azúcar añadido
Machacar las galletas y mezclar con la mantequilla para hacer la base (en la thermomix poner todo junto a  velocidad 5-7-9 durante 10 segundos) Extender la mezcla por la base de un molde desmontable, no se pegará por la mantequilla que lleva la propia base, aplastar con una cuchara tratando de repartirla por igual, esparcir coco rallado por enima al gusto y reservar en el frigorífico. Batir con varillas (o en thermomix con mariposa velocidad 3) los yogures con la tarrina de philadelphia, mientras tanto calentar el agua con la fructosa y añadir 3 hojas de gelatina previamente hidratadas en agua fría. Sin dejar de batir, añadir el agua a la mezcla de yogur y queso hasta que esté todo bien mezclado. Añadir 2/3 del mango a daditos y mezclar. Verter sobre la besa de galleta y llevar al frigorífico unas tres horas. Transcurrido este tiempo calentamos el zumo de mango y cocemos en él los trocitos de mango restantes, cuando estén blanditos se trituran (en thermomix ponerlo todo 5 minutos, 80º, triturar al final) y se añade la hoja de gelatina que nos queda, mezclando bien hasta que esté del todo incorporada. Verter el líquido obtenido sobre la tarta y dejar enfriar. No sé en cuánto tiempo terminará de cuajar, porque yo la tuve toda la noche.
Como veis la decoración es sencillísima, es simplemente chocolate fundido escrito con el decopen, que me lo regaló una amiga y me he enamorado de él. También habreis observado que dice “papa” en lugar de “papá” Pues la razón no es otra que para hacerle rabiar un poquito, jeje. Un besazo enorme a mi padre en su precumpleaños, a ver si el año que viene, además de tarta apta te puedo hacer un regalo!!!!

*Como ya os he dicho esta tarta está pensada para un diabético, si queréis usar azúcar duplicar la cantidad de fructosa (serían 50 g de azúcar) y cambiad las galletas por otras cualquiera que os gusten, mis preferidas son las Digestive o las Napolitanas, ese toque de canela, mmmmmm. Probadla y yame contaréis.

ADELANTO TARTA BAUTIZO

¡¡¡Tengo “mono” de publicar y no tengo el qué!!! No porque no haya hecho nada, sino porque, como ya os comenté, no tengo fotos. La última tarta que hice fue para el bautizo del sobrino de una amiga de mi tía, que tenía clarísimo que quería una tarta muy de bebé, le daban igual los sabores y confiaba en mí para la decoración. Siempre leo por ahí que la gente agradece mucho que les den esa libertad, pero a mí me crea mucha ansiedad el que me pidan algo tan poco definido ¿y si luego no les gusta? Al final, por lo que ella me dijo, la tarta fue un exitazo, a la mami del bebé le encantó y la tuvo toda la comida sobre la mesa como si fuese un centro de flores. Ahora estoy esperando -impaciente- a que me manden las fotos, ya que tuve problemas con mi cámara y no le pude hacer ninguna. Mientras me llegan os muestro unas cutre-fotos tomadas con mi móvil de los detallitos, aunque falta una babero.




Dos bizcochos de cacao y avellanas y un bizcocho de buttermilk con nueces caramelizadas, almíbar de vainilla y relleno de SMBC de chocolate. Las dos recetas las cogí del foro de las almitas, os dejo las dos porque os aseguro que están más que deliciosos, eso sí adaptadas a mi querida Thermomix.

Bizcocho de cacao y avellanas (de Danae)

4 Huevos grandes
100 gr de harina
10 gramos de levadura
100 gr de avellanas molidas (tostadas ya)
50 gr de cacao puro Valor
1 sobre de azúcar avainillado
160 gramos de azúcar
100 ml de leche
50 ml de aceite de girasol
Moler las avellanas a velocidad 5-7-9 y reservar. Mezclar la harina, la levadura y el cacao, introducirlas en la máquina y tamizar poniéndola unos segundos en velocidad progresiva 5-7-9, lo único con lo que hay que tener cuidado con que el vaso esté bien seco. Separar las claras y yemas y batir las claras con 100 gramos de azúcar con la mariposa a velocidad 3 y 1/2 sin tiempo, hasta que se haga un merengue consistente, a mí me tardó unos 6 minutos, reservar en un bol. Blanquear las yemas junto a los 60 gr de azúcar restantes y el sobrecito del avainillado (yo no tenía y le añadí un chorrito de café fuerte y 10gr más de azúcar normal) ya sin mariposa también a velocidad 3 y 1/2 hasta ver que han blanqueado. Con la máquina en marcha ir añadiendo el aceite poco a poco, después la leche y las avellanas y mezclar. Con la máquina a velocidad 4 ir añadiendo la mezcla de harina,cacao y levadura a cucharadas, nos quedará una mezcla espesa que aligeraremos con una cucharada del merengue reservado. Vertemos esta mezcla en el bol del merengue y vamos mezclando con movimientos envolventes con el fin de que no se baje el merengue. Hornear unos 45 minutos a 150 grados en un molde encamisado.


Bizcocho de buttermilk (de Lara de tartacadabra) Ésta la pongo tal cual porque no me gusta el resultado de batir la mantequilla con la THM y lo suelo hacer a mano.


250 g de harina
1 ½ cucharadillas de levadura química
½ cucharadilla de bicarbonato
¼ cucharadilla de sal
2 dl de buttermilk (suero de mantequilla)*
1 ½ cucharadillas de extracto de vainilla
125 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
200 g de azúcar
3 huevos (L) (a temperatura ambiente)

* Buttermilk o suero de mantequilla es un ingrediente que se usa muchas veces en recetas extranjeras. En Holanda se puede comprar en cualquier supermercado, pero aquí en España no es muy común, o mejor dicho, es un ingrediente raro. Pero puedes hacerlo tú mismo, es muy fácil :-) Puedes sustituirlo por 240 ml de leche con una cucharada de vinagre blanco o de zumo de limón. O puedes usar 0,75 dl de yogur y 1,25 ml de leche. Es un ingrediente que hace el bizcocho superjugoso.

Engrasa dos moldes de 20 cm y precalienta el horno a 160ºC. Puedes cocinar este bizcocho también en un solo molde; en este caso el bizcocho crece unos 6-7 centímetros, pero necesita una duración de cocción bastante mayor (más o menos 1 a 1,5 horas). Empieza a comprobarlo con un pincho de madera después de unos 45 minutos. Para que el bizcocho no se queme por arriba puedes cubrirlo (después de 45 minutos) con papel de aluminio.

Bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una masa esponjosa y suave. Pon la batidora a una velocidad más baja y añade los huevos, uno a uno, para que se mezclen bien y le entre bastante aire a la masa.

Mezcla la harina, levadura, bicarbonato y sal en un cuenco. Vierte el extracto de vainilla con el buttermilk. Añade ahora, alternativamente, un poco de harina y un poco de buttermilk a la masa. Empieza y acaba con la harina.
Mezcla todo a baja velocidad, lo justo hasta que la harina y el buttermilk estén incorporados. En este momento yo añadí unas nueces que había caramlizado horas antes.

Vierte la masa en los dos moldes y unos 25 a 35 minutos.