En la vida te encuentras con todo tipo de personas, siempre hacen más ruido las egoístas, aprovechadas o malintencionadas, pero yo soy de las que piensa que la mayoría de la gente es buena. Cada curso cambio de compañeros de trabajo y, como os podéis imaginar, de todo hay en todas partes. Este año he tenido muy buena suerte con las chicas de infantil, que son súper majas, nos han integrado fenomenal en su círculo y siempre están dispuestas a echarnos una mano. Hacía tiempo que tenía pensado hacerles unos cupcakes pero entre unas cosas y otras lo había ido dejando. El jueves a las 11 de la noche se me encendió la bombillita y me puse manos a la obra. Abro el frigorífico y no tenía huevos ni mantequilla, cupcakes veganos? Escribí eso mismo en San Google bendito y me envió al blog de Alma, Objetivo: Cupcake perfecto. No os doy más información porque todas conocemos y admiramos el magnífico trabajo de Alma, así que pasamos directamente a la receta de estos cupcakes con opción vegana.
INGREDIENTES (para 6 cupcakes, yo los hice pequeñitos y me salieron 9)
- 40 g de aceite vegetal (yo de girasol)
- 125 ml de leche (de soja para la opción vegana)
- 1/2 CS de vinagre
- 80 g de azúcar
- 1 CS de maicena
- 1/4 cc de bicarbonato sódico
- 1/2 cc de levadura en polvo
- un pellizquito de sal
- esencia al gusto (yo le puse 10 gotas de coco, los míos son de Manuel Riesgo y son concentradísimos)
- 6 bolas grandesSMBC de dulce de leche congelado (esto es de cosecha propia, Alma no le pone relleno)
- almendra caramelizada en trocitos pequeños (tuneo propio)
Precalentamos el horno a 180º. En un vaso ponemos la leche, a la que añadimos el vinagre para hacer el famoso buttermilk. La leche queda como cortada y, por increíble que parezca, este ingrediente hace los bizcochos súper esponjosos y húmedos. En un bol ponemos el buttermilk con el aceite, el azúcar y la esencia y mezclamos bien. Le vamos añadiendo la mezcla de la harina (tamizada) la maicena, la levadura, el bicarbonato, las almendras y la sal sin batir demasiado, hasta que esté todo bien integrado. Mis cápsulas no eran de buena calidad, así que las puse dobles y las metí en un molde de silicona. Puse una cucharada de la masa, una bolita de SMBC y cubrí con masa hata rellenar 2/3 de la cápsula. Hornear unos 20 minutos, aunque los míos al ser pequeños tardaron unos 15 minutos.
El SMBC que llevaban en el interior se deshizo y formó unas vetas marrones preciosas, que además, aportaban un sabor delicioso. Unas las decoré con SMBC de lemon curd con nueces de macadamia y otras con ganache de chocolate blanco. Les puse unos cristalitos rosas que me envió una amiga de Inglaterra y unas figuritas de fondant con motivos navideños. Viendo las fotosme he dado cuenta de que al pobre reno se le cayó un asta!!!!
Os recomiendo que los hagais, quedan súper jugosos, casi parece que lleven algún almíbar. A las chicas les gustaron un montón y los que se quedaron en mi casa volaron. Siento que las fotos sean tan malas, pero llegaba tarde al cole y no me dio para más.
Conclusión: no puedo entender cómo todavía no tengo un cortador de estrella.
También quería hablaros del sorteo del blog de Ana Rial, Cocina creativa con amor.
Ana es una mujer alegre, con una gran vitalidad y unas recetas estupendas, os recomiendo a todos que paséis por allí. No hace falta que cocinéis nada nuevo, simplemente basta con presentar una receta que te hiciese feliz mientras la cocinabas. Yo participo con la tarta cocina que le hice a mi madre, es lo mejor que tengo en mi vida y cualquier cosa que hago para ella me hace muy feliz.









