A veces sucede que en los peores momentos es donde se ve a las mejores personas; gente que crees que pasará desapercibida y te sorprende muy positivamente. Todos sabéis ya lo que ha ocurrido y no voy a darle más vueltas, pero sí quiero contaros la reacción de una persona conocida al enterarse de ello. Hace unos días encontré en mi buzón un aviso de correos de una carta certificada, venía de La Romana. Me sonaba esa localidad… pero no recordaba de qué. Cuando por fin pude ir a recogerla me quedé petrificada: era un paquetito de Lara, de Tartacadabra, con la que había hecho un curso y de la que ya dije que era una gran persona. Sí, Lara y Julio tuvieron el bonito detalle de enviarme unos papelillos para magdalenas preciosos y unos pañuelos de papel decorados con cupcakes preciosos. Y una tarjeta que no os imagináis lo que me hizo llorar. Ya me había parecido a mí que eran buenas personas, pero me lo han confirmado, y es que las cosas más bonitas de la vida las marcan los detalles.
Así que no podía menos que hacer algo vistoso y rico con esos papelillos morados tan bonitos. Y en mi lista de pendientes tenía subrayado, en cursiva y en mayúsculas unos muffins de chocolate y mascarpone del blog de Mª José. Me puse manos a la obra y esto fue lo que salió. Os aseguro que están deliciosos, me los llevé al cole y a mis compañeras les encantaron; lo sé porque me lo dijeron y porque no dejaron ni las migas.
Los muffins en sus papelillos cual deliciosas flores de chocolate con cremoso corazón de mascarpone.
Los pañuelos de cupcakes. Hay que ser cruel para limpiarse los mocos con ellos, no pienso utlizarlos aunque me lleguen los mocos a las rodillas.
Este es mi manera de agradecer a Lara y a Julio la muestra de afecto tan bonita que me han hecho llegar, estoy deseando que sea 22 de octubre para volver a vuestra casa a seguir aprendiendo y a pasar, segura estoy de ello, un rato genial. Muchísimas gracias chicos.




