O cómo destrozar una tarta preciosa de Maisie Parrish. El sábado fue el cumple de mi tía Angelita, una persona maravillosa que se entrega a los demás. En casa decimos que es demasiado buena. tanto es así que incluso las clientas de la cafetería donde trabaja le hicieron miles de regalos: la adoran allí por donde va; hasta el punto de que no puedes caminar con ella por Albacete porque todo el mundo la para. Yo siempre le digo que si la dejamos sola en el desierto se hace amiga de los cactus!!!! Así que, sí o sí, tenía que tener una tarta el día de su cumpleaños. Tenía pensado que fuese redonda como la original, y con un montón de detallitos, pero tuve muchísimos problemas con la dichosa tarta y tuve que hacerla ENTERA el domingo. Así que quedó bastante sosa, pero por lo menos pude regalarle su tarta y a ella le encantó.
Que sirva este post como un pequeño y humilde homenaje a una de las personas más importantes de la familia (para mí y para el resto de sus sobrinos)




